Presidencia de la Nación Argentina Martes, 31 de Mayo de 2016 Autoridad: Rabino Sergio A. BERGMAN
Unidad de Coordinación de Educación Ambiental

Programa Estrategia Nacional de Educación Ambiental

Fundamentos
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1.1. La Educación Ambiental, un componente necesario en la solución de la actual crisis ambiental

La Educación Ambiental (EA) es hoy una de las respuestas más generalizadas a la emergente crisis ambiental, crisis que se manifiesta en una gran diversidad de problemáticas y por ende desafíos, que van desde la escala local a la nacional y global. Esas problemáticas involucran tanto comportamientos individuales como sociales en cuanto a organización y formas de desarrollo; los conocimientos científicos y tecnológicos así como los saberes tradicionales y culturales; desde los instrumentos a las formas de representación y ordenes simbólicos. Todo esto constituye un amplio espectro de diferentes órdenes materiales y simbólicos que nos interpelan como sociedad contemporánea.

Asumir un definido posicionamiento ante la crisis ambiental y tratar de contribuir a su superación, aceptando las responsabilidades que tenemos como ciudadanos solidarios, concientes de nuestros derechos a la igualdad, la equidad y la sustentabilidad, nos pone ante nuevos desafíos y requiere nuevas estrategias de organización social. Estas exigencias ponen en evidencia la profunda raíz ética que conlleva el diseño de nuevas respuestas a los problemas ambientales y la complejidad necesaria en el abordaje de los mismos.

El legítimo derecho de los ciudadanos a participar de las soluciones a los problemas ambientales, la complejidad del pensamiento que la comprensión de ellos requiere y el convencimiento de que las respuestas integrales suponen procesos de mediano y largo plazo aunque deban comenzar inmediatamente, son algunas de las causas de la profunda convicción de que, si bien la educación ambiental no solucionará ella sola aquellos problemas, es un componente necesario de todas las soluciones ya que significa un factor primordial en la búsqueda de caminos hacia la construcción y recuperación de los mejores niveles de vida en el planeta y particularmente en nuestro país.

1.2. Definiciones de Estrategia.

Del análisis de las diversas definiciones de Estrategia se seleccionaron aquellas que mejor reflejan las características del proceso propuesto desde la SAyDS para la elaboración de la Estrategia Nacional de Educación Ambiental en nuestro país. Ellas son:

  • “Conjunto de acciones de comunicación y creación de consenso, acopio y análisis de información, formulación de políticas y planificación y aplicación de medidas, que se lleva a cabo con objeto de permitir que una sociedad conserve su capital natural y logre la sustentabilidad, integrando el desarrollo económico y la conservación de la capital natural” UICN, PNUMA, WWF, 1991.
  • “… un proceso orientativo y flexible a través del cual es posible establecer los fundamentos, las directrices y las acciones referidas al diseño, desarrollo y evaluación de un plan de acción social considerado relevante para mejorar la calidad de vida de una población en un marco territorial, temporal y humano” tomada de la Estrategia Gallega de 1994.

 

1.3. Elaboración de una Estrategia

En la elaboración de una Estrategia deberán tenerse en cuenta tres componentes fundamentales:

  • a. Política: debe tener apoyo y compromiso de las autoridades de gobierno.
  • b. Proceso: El proceso es tan importante como el resultado, siendo en sí mismo una acción de educación.
    Muchas veces se confunde proceso de génesis, evolución y posterior aplicación de las propuestas de acción, que constituye la estrategia misma, con el documento final o producto final en el cual se plasman esos marcos de acción, los instrumentos, las directrices y los compromisos establecidos durante dicho proceso.
    En este sentido, el documento constituye una etapa importante del proceso ya que, además, permite mostrarlo para su revisión, pero no es la estrategia misma, ni puede reemplazarla.
  • c. Participación: debe ser incluyente de todos los sectores de la sociedad, en particular aquellos que tienen mayores responsabilidades a nivel educativo, de gobierno y empresarial.


Pensar y actuar en términos de estrategia permite en el caso de la Educación Ambiental:

• Definir y ratificar la relevancia de la Educación Ambiental como proceso de enseñanza y aprendizaje de todos los sectores sociales en función de las responsabilidades y derechos de cada uno de ellos con respecto al ambiente.
• Generar compromisos de acciones educativas articuladas de diversos sectores sociales en un marco amplio que las incluye, las promueve y las asiste.
• Dar continuidad y estabilidad a los procesos de construcción, promoción y revisiones de la EA, siempre que dicha estrategia sea abierta, flexible y mantenga la importancia prioritaria de los aspectos metodológicos, el sentido participativo que debe caracterizarla y la eficiencia que le permita logros apreciados por la población.
• Enfrentar el desafío de hacer aportes sistemáticamente, desde nuestras experiencias nacionales, a los demás países de América Latina y el Mundo, fortaleciendo y dándole continuidad a las realizaciones existentes y las que se vayan sumando en el campo de la EA.


1.4. Metas y actores sociales

Asumir como Estado la responsabilidad de promover un proceso nacional, abierto y participativo para definir acciones articuladas y coherentes de EA implica en primera instancia impactar a nivel de decisores de los ámbitos de gobierno, en particular en el Ministerio de Educación y la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable aunque, aceptando el sentido amplio de la Estrategia, no debería ser ajeno al proceso ningún estamento de Gobierno.

Se debería también lograr incidir en el sector empresarial, ya que el mismo tiene una responsabilidad diferencial en el uso de recursos y administración de bienes, tendiente a promover una relación recurso-uso-conservación que responda a los principios de la sustentabilidad en toda su complejidad: ecológica, social, económica y política.
Las organizaciones de la sociedad, también participan en la tarea de informar, concientizar y muchas veces educar sobre las relaciones entre la sociedad y los problemas ambientales. Estas acciones dispersas y difusas deberían poder articularse en un proceso amplio (estrategia) que, lejos de homogeneizar, lo que hará será potenciar las acciones particulares por organización.

En cuanto a los pueblos originarios (diversidad cultural) lo que debe hacerse en el marco de la Estrategia es en primer lugar ayudar a revalorizar sus culturas y contribuir con su conservación. En segundo término aprender de ellos sobres sus cosmovisiones que en términos generales muestran relaciones respetuosas de su medio de vida y naturaleza de la que dependen material y espiritualmente.
Otro sector clave en el que debería incidirse desde la Estrategia es el de los medios de comunicación ya que son ellos los principales creadores de corrientes de opinión pública. Se observa que, en muchas ocasiones se obra con desconocimiento sobre la complejidad ambiental, cayendo en posiciones alarmistas y catastrofistas, lo que provoca desmovilización y temor en la población.

Un sector prioritario para proyectar cambios a mediano plazo, será el sistema educativo formal. Es aquí donde se deben orientar algunas de las acciones de la Estrategia que deberán incluir formación docente, revisiones de las instituciones escolares, terciarias y universitarias, investigaciones, proyectos educativos y reformas curriculares.