Jefatura de Gabinete de Ministros miércoles, 19 de junio de 2013 Autoridad: Dr. Juan José Mussi
Proyecto Ele

Proyecto Calas

: (54) (11)  4348-8558
: aestiva@ambiente.gob.ar

La extracción y comercio de psitácidos para ser utilizados como especies ornamentales o mascotas tanto en mercado interno como en el de exportación, presenta varios de los problemas enunciados anteriormente (Beissinger & Bucher, 1992; Bisheimer, 2001; Collar & Juniper, 1992). Una notable excepción, la constituye el caso del Loro hablador (Amazona aestiva), especie que en la actualidad es aprovechada bajo un programa modelo específico de uso sustentable (ver Plan de Aprovechamiento del Loro hablador en este sitio WEB).

Aratinga mitrata en Cultivos

La problemática sobre las distintas especies de loros y cotorras en la Argentina es adicionalmente compleja, ya que varias especies son consideradas perjudiciales para la producción agrícola a nivel local o general (Dabbene, 1935; Bucher, 1984; Bucher, 1992). Estas especies visitan cultivos en forma sistemática u oportunística al menos en cierta época del año, y son interpretadas como dañinas por los pobladores o productores independientemente de las pérdidas concretas que puedan causar sobre la agricultura. (Rodríguez y Zaccagnini, 1998). Siendo aún escasos los estudios técnicos como para poder considerar la situación poblacional de todas ellas, así como para precisar su impacto real sobre la producción agrícola, esta misma condición es interpretada de manera diversa y muchas veces contradictoria por los distintos gobiernos provinciales y nacional, lo que lleva a veces aún bajo una misma jurisdicción, a la ejecución de políticas antagónicas al respecto.

Los procesos de subsidio antrópico a través del incremento artificial de la oferta alimentaria proporcionado por los cultivos por un lado, como los factores de impacto negativo generados también por la actividad humana -especialmente en lo relacionado con la destrucción de hábitat- por otro, no resultan similares para todas las especies e incluso para distintas poblaciones de una misma especie (González y Moschione. 2004). Es por esto que es necesario desarrollar planes de manejo para cada conjunto de poblaciones, buscando en todos los casos no sólo

Aratinga mitrata en Cultivos

reducir el daño sobre cultivos y la percepción negativa de los pobladores sobre las mismas, sino también proporcionar alternativas de conservación. La posibilidad de generar beneficios económicos directos para los habitantes locales e incluso para los eventuales afectados, a través de su extracción para comercialización, retroalimenta las posibilidades de conservación al ser reinterpretadas como recurso y valorizando los hábitat donde las especies se desarrollan. Todo este proceso debería además realizarse de acuerdo a los requerimientos comerciales en el ámbito internacional (Guix, et al., 1997; Jorgenson y Thomsen, 1987;Thomsem & Brautigam, 1991), tomando como base la Convención CITES, a fin de garantizar que el manejo se desarrolle dentro de las pautas básicas de un aprovechamiento sustentable.

Dado que estas especies de psitácidos (Aratinga mitrata, Aratinga acuticaudata, Cyanoliseus patagonus, Nandayus nenday, Pionus maximiliani y Myiopsitta monacha) presentan distribuciones y dinámicas poblacionales que involucran distintas jurisdicciones políticas, para abordar un manejo satisfactorio de cada una de ellas, se consideró necesario avanzar conjuntamente con todos los organismos administrativos provinciales involucrados (Moschione, 2000). Como vértice estratégico y en virtud de la función que ejerce la Administración Nacional en lo relativo a la aplicación de normas CITES (Ley 22.344), la exportación y el tráfico interprovincial de todas las especies argentinas de fauna silvestre de interés comercial, el Proyecto Calas (o ProCalas), asumido por la Dirección de Fauna Silvestre de la República Argentina (Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable-SAyDS), ejerce la coordinación formal del abordaje para el manejo para este grupo.