Presidencia de la Nación Argentina Domingo, 01 de Mayo de 2016 Autoridad: Rabino Sergio A. BERGMAN
Subsecretaría de Planificación y Política Ambiental
Un problema económico y social
por Silvia Alicia Révora, 10 de enero de 2012 - Tiempo Argentino

A nivel global, particularmente en las dos últimas décadas, se viene notando un aumento de grandes fuegos que se originan durante la ocurrencia de fenómenos meteorológicos extremos, como las olas de calor que en muchos casos han derivado en lo que se denominan “Incendios de Alta Intensidad”, que se desarrollan en condiciones de alta temperatura, intensos vientos y baja humedad.
 

A principios de 2009 una persistente sequía, fuertes vientos y altas temperaturas llevaron a registrar el peor escenario de incendios en la historia de Australia. El 9 de febrero, ahora conocido como "Sábado Negro", el mercurio en Melbourne, superó los 46.4º C y los incendios quemaron más de 400.000 ha en el estado de Victoria, destruyendo más de 2.000 casas y costando 170 vidas humanas, miles de vacas y ovejas, y a 1 millón de animales silvestres.

Las condiciones climáticas en Rusia han desatado catastróficos incendios forestales y rurales. La estela del humo de los incendios en la parte europea de Rusia se extiende a lo largo de 3 mil kilómetros de occidente a oriente y en algunos lugares alcanza una altura de 12 kilómetros. Según los últimos datos oficiales, un total de 529 incendios continuaban activos en Rusia, donde desde el inicio de la ola de calor a mediados de junio se han declarado más de 23.600 fuegos, que han arrasado casi 650.000 hectáreas, han causado 41 muertes y han destruido 1910 casas con una superficie habitable total de 60.000 metros cuadrados, dejando sin techo a unas 3500 personas.

La interacción “cambio climático – incendios forestales” tiende a convertirse en un importante problema económico, social y ambiental. Si bien existen diferentes proyecciones en cuanto a la evolución del cambio climático en curso, existe consenso científico en considerar que resulta altamente probable que se registren sequías extremas más frecuentes, desecación de zonas húmedas y retroceso de glaciares.

Todo ello define un escenario en el que aumentaran las temperaturas medias del planeta, aumentará la sequedad ambiente y aumentaran las frecuencias de tormentas eléctricas, todas condiciones propicias para incendios de alta intensidad.
Los modelos globales aseguran que las áreas quemadas pueden llegar a triplicarse.

Las consecuencias ambientales son conocidas: quema de vegetación arbórea, arbustiva, sotobosque y materia orgánica del suelo, merma en la capacidad de la vegetación para recolonizar el terreno o tapizar el suelo, erosión y pérdida de capacidad productiva de los suelos y aumento de inundaciones, colmatación de embalses y avance de la desertificación.

La situación en Argentina

La situación en nuestro país se ve agravada por algunas actividades humanas que agudizan el peligro de incendios forestales y rurales, entre las que podemos mencionar el frecuente empleo del fuego como herramienta para la habilitación agrícola de áreas boscosas, las prácticas tradicionales de quemas de rastrojos, pastos, pajonales y de basuras, y el desplazamiento de actividades ganaderas a zonas marginales, muchas veces motivadas por el avance de la frontera agrícola.
Otros aspectos importantes a considerar son el incremento de las actividades turísticas, recreativas y la construcción de residencias secundarias o permanentes en las áreas forestales.

En el escenario descripto puede esperarse, con alta probabilidad un aumento significativo del número, extensión e intensidad de incendios en bosques, humedales y campos.

En este momento la Nación Argentina a través del Plan Nacional de Manejo del Fuego de la secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, ha participado en el combate de incendios forestales en nuestra hermana república de Chile y debido a los incendios activos que se están desarrollando en el sur del país, se ha decido repatriar a los combatientes forestales a fin de dar respuesta en la provincia de Chubut.

Actualmente, hay 350 combatientes convocados por la Secretaría de Ambiente de la Nación de las provincias de: Jujuy, Salta, Catamarca, La Pampa, Buenos Aires, La Rioja, San Luis, Córdoba, Chubut, Neuquén, Río Negro y Parques Nacionales. Estas brigadas son totalmente autónomas para el combate en la línea de fuego contando con equipos y materiales aportados en su mayoría por la Nación.
Para ello, durante el ejercicio 2011, la Secretaría de Ambiente de la Nación ha redoblado esfuerzos en ejecución presupuestaria, en materia de equipamiento y prevención de incendios para contribuir con la protección de los recursos forestales y los bienes de las personas.

Es así que se han adquirido 59 Autobombas forestales, por un valor de $94.660.524,23 y 50 Vehículos de ataque inicial por $49.047.600; los mismos serán entregados dentro los próximos 150 días. Asimismo, fueron entregadas a las provincias y a Parques Nacionales 31 camionetas 4x4 por un valor de $5.887.232,48; 3.900 conjuntos ignífugos y elementos de protección personal para combatientes forestales por un valor de $6.000.000.

Además contamos operativamente con 17 aeronaves hidrantes con una inversión de $45.000.000 anuales. Las mismas son aeronaves livianas mayormente utilizadas en países como, Chile, Brasil, España, Portugal, Israel, Canadá, EE.UU., entre otros, por su gran versatilidad y rendimiento para la tarea a cargo. No obstante, el combate en incendio forestal fundamentalmente se realiza desde el terreno, siendo los aviones hidrantes una herramienta más, pero no así la principal, en las operaciones de extinción.
En síntesis, existe una fuerte decisión política de inversión en prevención y lucha contra incendios forestales, tomada por la presidenta de la Nación, Dra. Cristina Fernández de Kirchner.